Mantis religiosa

—Joder, tío. Joder, tío. Qué pasada, ¡qué pasada!
—Está buena, ¿eh?
—Uf, está buena, está buena. Pero, aunque no lo estuviese, me gustaría igual. ¡Jua jua jua!
—Ya te digo. ¡Jua jua jua!
—Está grogui, la muy guarra. ¿Qué le has dao?
—Esa mierda que me regaló la Chula, lo que nos dijo que era pa violar.
—¿La Chula? ¿Y te has fiao de esa pava? Me da un poco de mal rollo.
—Uy, pues claro, tío. Yo le molo, ¿no te has dao cuenta de cómo me mira? Y ya ves que ha funcionao. Le he endosao dos pastis así, moliditas, ¿sabes? Hechas puré, y se las ha tomao en un gin-tonic sin rechistar, la muy puta. Siete pavos que me han clavao por el cubata, ¿sabes? Pero no te preocupes, que ahora me los voy a cobrar. ¡Jua jua jua!
¡Jua jua jua! ¿Y se lo ha tomao y ha caído muerta o cómo ha sido, tío?
—No, capullo, no. La tipa quería rollo, ¿sabes? Yo le molaba y se ha venido conmigo al carro para pegarse un fileteo, pero, a los diez minutos de sobarnos a lo bestia, ha comenzado a dar cabezazos, así, pa un lao y pa otro, como si estuviera loca y ya, plash, desmayada. Y me la he traído pa tu casa.
—Joder, macho, ¿te la has traído para compartirla conmigo?
—Uy, pues claro, tío. Los colegas son los colegas, ¿no?
—Ostia, tú sí que eres un colega, ¡dame un abrazo!
—Venga ese abrazo, pero sin mariconadas, ¿eh?… Vale, tío, para. Los abrazos se los das a esta. Ya verás qué subidón cuando te folles a la tipa. Pero primero yo, ¡eh!, no me jodas. Yo la estreno.
—Claro, hombre, claro. Empieza tú, si hay tiempo, ¿no? ¿Cuánto le dura la mierda en el cuerpo?
—Uf, ni idea, también es mi primera vez. Voy a despelotarme, tío, no aguanto más.
—¿No recuerdas el nombre de las pastis y las busco en el Google? Seguro que en Forocarros lo saben. Será Burundanga o Rohypnol, ¿no?
—Uf, no, era algo nuevo, creo que las llamó Mantis religiosa. Y calla ahora, tío, que se la clavo. Siete eurazos que me voy a cobrar contigo, chata. Abre las piernas, so guarra.
—Ok, lo busco…

—Tío, tío, tío…
—Hmm… ahhh…hmm…¡¿Qué?!
—Para, tío, para…
—¿Qué coño dices?
—Joderrrr… ¿sabes por qué se llaman Mantis religiosa?
—¿Qué coño me importa eso ahora? ¡Que se la estoy clavando, cabrón!
—Por eso, tío, por eso. ¡Para, que aquí pone cosas muy chungas! ¿Tú sabes la movida de las Mantis o no?
—Tío, ¡yo qué sé! Sé que es un bicho, ¿no?, un insecto verde asqueroso….
—Ostia, colega, sí, es un bicho que se come a su pareja tras la cópula.
—¿La qué?… ¡¡Ahhhhhhhhhhhh!! ¡Puta, ¿qué haces?! ¡¡Tío, quítamela de encima!! ¡Ajjjjjj!…

Ñam, ñam, ñam, ñam…

—Joder, joder, tío. ¡Qué mierda! Joderrr, qué mierda… Tío, ¿me oyes? ¿Me oyes, colega?Te he dicho que parases, te lo he dicho… ¿Qué pasa, nena, por qué me miras así? Yo no te he hecho nada todavía. Yo solo miraba, ya me iba. Él te molaba, ¿no? En el fondo tú querías montártelo con él, ¿verdad? Joder, joder, no me mires así. ¿Por qué me miras así? No te acerques. ¡¡No te acerques más!! ¡¡Ahhhhhhhhhhhh!! ¡Agrrhhh!…

Ñam, ñam, ñam, ñam…

Mantis religiosa 2

Copyright © 2019 Teresa Guirado.
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